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miércoles, 12 de agosto de 2009

Reportaje Especial: La herencia de la Fiat

Disputa legal por herencia del magnate de la FIAT


Giani Agnelli en una foto tomada en 1999


El fisco italiano investiga la herencia del magnate de la firma automovilística Fiat, Gianni Agnelli, fallecido en enero de 2003 ante la posibilidad de que exista un dinero oculto en Suiza no declarado en Italia, informó el canal de televisión privado Canale 5. La única hija de l'Avvocato, Margherita Agnelli, ha llevado a su madre a los tribunales para que se revise la herencia denunciando la existencia de cuentas millonarias en territorio helvético.




Según los servicios informativos de este medio, propiedad del primer ministro Silvio Berlusconi, la Agencia Tributaria italiana investiga la posible existencia de más de mil millones de euros en bienes en Suiza, que no fueron declarados en Italia por el que en vida fuera el responsable del imperio automovilístico.



Batalla judicial en el clan



Esta noticia llega en medio de una batalla judicial entre Margherita Agnelli y su propia madre, la viuda del magnate, Marella Caracciolo, para discernir si ha lugar o no la revisión del reparto de la herencia del empresario.



La hija de Gianni Agnelli exige que se revise el acuerdo por la herencia firmado con su madre el 18 de febrero de 2004, porque sospecha que existe un dinero oculto de su padre que no figura en el texto suscrito por ambas, algo a lo que se niega Caracciolo.



De hecho, Margarita Agnelli emprendió acciones legales para establecer una relación detallada de la fortuna y consiguió que el pasado octubre el Tribunal Supremo italiano dejara el proceso en Italia, después de que su madre solicitara que se celebrara en Suiza, donde fue firmado el acuerdo por la herencia.



Sus hijos, Lapo y John Elkann, han desaprobado sus acciones en la justicia. John Elkann tomó en mayo de 2008 el timón del imperio Agnelli al convertirse en el presidente de Ifil, la sociedad que gestiona las participaciones de la familia.



El pasado 15 de julio, el diario milanés 'Corriere della Sera' publicó algunos extractos del acuerdo por la herencia firmado entre madre e hija, texto que fue facilitado por los abogados de la viuda del empresario y que se ha presentado ya ante el Tribunal de Turín (noroeste de Italia) que lleva el caso.


En virtud de aquel acuerdo, Margherita recibió 125 millones de euros en metálico, obras de arte valoradas en 500 millones de euros, un segundo cheque de 100 millones de euros, una casa en Turín, otra en Roma y la magnífica residencia de Villar Perosa

sábado, 1 de agosto de 2009

Reportaje Especial: Un trotamundos del Futbol

Reportaje Especial:

Bobby Robson un caballero del Futbol QEPD



Hoy, viernes 31 de julio, ha fallecido Bobby Robson a los 76 años de edad. El ex seleccionador de Inglaterra ha muerto esta mañana víctima de un cáncer, según ha anunciado su familia. Nos deja un trotamundos del fútbol.


Bobby Robson nació en County Durham el 18 de febrero de 1933. Fue aprendiz de electricista, pero a los 17 años comenzó su carrera de futbolista en el Fulham. Durante sus dos etapas en Craven Cottage marcó 77 goles en 344 partidos. Militó también en el West Bromwich Albion, donde dejó otro interesante registro: 55 tantos en 239 encuentros. Asimismo, Robson fue internacional en 20 ocasiones, antes de ceder el testigo a un tal Bobby Moore.


Su primer cargo como entrenador (1968), como es lógico, lo obtuvo en el Fulham, pero resultó un fracaso. Robson volvió a cobrar protagonismo en el banquillo del Ipswich Town, donde, como contrapartida, obró milagros. Bajo su dirección técnica, el conjunto de Portman Road se convirtió en uno de los equipos ingleses más temibles, adjudicándose la Copa de Inglaterra en 1978 y la Copa de la UEFA en 1981.


La "mano de Dios" y el eslalon del sigloTras esa experiencia exitosa, en 1982 se convirtió en seleccionador de Inglaterra. Durante ocho años impuso su mano en el equipo, que llegó a los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA México 1986 (un choque marcado por los dos míticos goles de Diego Armando Maradona). Pero su mayor gesta fue, sin duda, la semifinal alcanzada en Italia 1990, con derrota en la tanda de penales frente a Alemania (1-1, 4-3 en los penales). Más tarde, Robson se marchó al extranjero y asumió sucesivamente las riendas del PSV Eindhoven (1990-1992 y luego en la campaña 1998-1999), del Sporting de Lisboa (1992-1994), del FC Porto (1994-1996) y del FC Barcelona (1996-1997). A continuación regresó a su país para entrenar al equipo de su juventud, el Newcastle, de 1999 a 2004.


Robson llevaba desde 1992 luchando y ganando la batalla contra el cáncer, pero el pasado 31 de julio acabó por ceder ante su viejo enemigo. "Falleció apaciblemente esta mañana en su domicilio de County Durham, en compañía de su mujer y de sus seres queridos", indicaba un comunicado de su familia. "Me ha entristecido mucho la muerte de Bobby Robson. Durante su carrera de jugador y entrenador, nadie pudo igualarle en pasión, patriotismo, entrega ni profesionalidad", ha comentado Gordon Brown, Primer Ministro británico, al conocer la noticia.
Por su parte, el Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter lamentó el fallecimiento de Robson. "Estoy profundamente conmovido por la partida de una de las grandes personalidades que dio el fútbol. Personalmente, recuerdo vívidamente cómo condujo a Inglaterra a una de las mejores actuaciones de su historia, al alcanzar las semifinales en la Copa Mundial de la FIFA Italia 1990".
Además, agregó Blatter, "siempre admiré la pasión que mostró por el deporte, y no tengo dudas que todos lo extrañaremos. En nombre de la familia del fútbol, quiero agradecer a Sir Bobby Robson por su invalorable contribución al juego".

Reportaje Especial: Osetia del Sur un estado que no es estado

Se llama Osetia del Sur...¿Alguien la recuerda?




Una imagen de la devastacion de la pasada guerra entre Rusia y Georgia por Osetia




Osetia del Sur está lejos de ser el Estado independiente que Moscú reconoció tras defenderlo de la "reconquista" emprendida por Georgia a inicios de agosto de 2008. Al cumplirse un año de aquel enfrentamiento, la región secesionista en la vertiente meridional del Gran Cáucaso es más remota que antes de la contienda. De ruta de paso y convivencia entre diversas culturas, Osetia del Sur se está transformando en un callejón sin salida, dependiente de sus vecinos del Norte para subsistir.


Los problemas acumulados son muchos: la infraestructura obsoleta o inexistente fue castigada en 2008 y, ya antes, por la guerra de 1989-1992, el terremoto de 1991 y los enfrentamientos esporádicos que se agudizaron con la llegada de Mijaíl Saakashvili al poder en Georgia en 2004. Levantar Osetia del Sur es un asunto de prestigio para Moscú, pero hasta ahora la reconstrucción civil ha sido marginal. La organización del trabajo es desastrosa y falta la capacidad de coordinarse de forma eficaz en una tarea común.


Los militares rusos, en cambio, actúan de forma más decidida: el Ejército se ha afianzado en el flanco sur del Cáucaso y también en la costa del mar Negro, en Abjazia, el otro territorio secesionista reconocido como Estado por Moscú. Desde Leningor (Ajalgur en georgiano), en el sureste de Osetia, a Kvaisá, en el oeste, los guardafronteras llegados de Rusia han desplegado campamentos, cavan trincheras, tienden alambradas y preparan acuartelamientos permanentes en torno al perímetro del territorio separatista.


En Tsjinval, David Sanakóyev, el defensor del pueblo de Osetia del Sur, interrumpe su descanso de fin de semana para ayudar a gestionar el traslado de un enfermo del corazón a Tbilisi, la capital de Georgia, a 120 kilómetros al sur. El enfermo necesita servicios inexistentes en Tsjinval y su corazón resistiría mal la altura de las montañas que le separan de Vladikavkaz, en territorio ruso, a 180 kilómetros al norte. Los desplazamientos médicos a Tbilisi, algo corriente antes de la guerra de agosto, son hoy un complicado asunto de Estado que exige permiso de las máximas autoridades y la colaboración de la Cruz Roja, la única ONG internacional que no abandonó Osetia del Sur. Un acuerdo con Moscú permite atender a los pacientes osetios en las mejores clínicas de Rusia.



Sanakóyev lleva ya varias horas de gestiones, cuando los médicos deciden que el enfermo no es transportable y deberá quedarse. Aunque es la más importante de Osetia del Sur, la clínica de Tsjinval no tiene agua corriente, su personal utiliza botellas de plástico para lavarse las manos, las canalizaciones están averiadas, los retretes se atascan y no hay luz en los pasillos.


"Las condiciones antes de la guerra eran mejores que ahora", asegura el médico jefe, Nodar Kokóyev. Los constructores de San Petersburgo responsables de la reparación levantaron una flamante fachada a modo de decorado y luego se quedaron sin dinero y pararon las obras. Por fuera, la clínica parece un balneario suizo, pero por dentro es una ruina antihigiénica.


En su viaje a Osetia del Sur en julio, el presidente de Rusia, Dmitri Medvédev, ha reiterado que seguirá ayudando a los "pobres" osetios. Hasta ahora, la ayuda ha sido lenta y caótica. Zurab Kabésov, el jefe de la Comisión Estatal de Reconstrucción de la República, asegura que la reconstrucción se acelerará en los próximos meses y atribuye las demoras a relevos al frente del Ministerio de Desarrollo Regional en Moscú y a problemas burocráticos. En total, afirma, el Gobierno federal ruso entregó 1.500 millones de rublos de adelanto en 2008, a los que se añaden otros 8.500 millones este año. Para 2010 y 2011 se prevén cantidades similares. El control del gasto es doble, por parte de Moscú y por parte de Osetia del Sur.


¿Y la crisis? "¿Qué son 30.000 millones de rublos para Rusia? Una miseria". Y además "Osetia del Sur es un socio estratégico muy importante", dice Kabésov. El funcionario aborda el futuro con optimismo. A cargo del presupuesto ruso se construirán centenares de viviendas, incluidas 120 en el antiguo barrio judío de Tsjinval. También se planea un campo de aviación, una conexión ferroviaria con Rusia y una carretera a Leningor, una comarca bajo control georgiano hasta la guerra de agosto. La prioridad es independizarse de Georgia en el abastecimiento de gas y electricidad y en las comunicaciones, en concreto terminar el gasoducto para llevar el gas directamente desde Rusia a Tsjinval y, también, acabar un nuevo tendido eléctrico a Leningor.



Las huellas bélicas son visibles por doquier en la capital de Osetia del Sur. La sede del Gobierno sin techo es el magnífico escenario dramático donde actuó el osetio Valeri Guérguiev, director del teatro Marinski de San Petersburgo. Hay casas particulares con grandes boquetes en los tejados y en las paredes, como la de Venera, cuya familia de cinco personas -abuela, dos adultos y dos adolescentes- ha pasado el invierno refugiada en el único cuarto habitable. Venera, que cobra 2.000 rublos en una guardería, y su marido, en paro, se han gastado ya la indemnización de 50.000 rublos que recibieron. En el patio de Ilma Gasíeva, en la calle de Octubre, hay aún un fragmento de tanque georgiano de seis toneladas de peso, un resto de los combates del 8 de agosto que ninguna de las instituciones encargadas del desescombro se ha querido llevar.


La frontera con Rusia, que Moscú declaró internacional en mayo, es el cordón umbilical de Osetia del Sur con el mundo. Por aquí entra la ayuda humanitaria, los especialistas, los soldados y los víveres que antes llegaban del Sur a precios más asequibles. Con algunas excepciones, las rutas que llevan a Georgia están hoy cerradas y esto hace sufrir a quienes tienen parientes en aquel país, entre ellos Bella, una respetada georgiana residente en Tsjival, que no puede visitar a su hija en Tbilisi.


En agosto, Lira Tsjovrébova, directora de la Asociación de Mujeres de Osetia del Sur, vio hundirse su labor de veinte años. "Antes de que Saakashvili accediera al poder llegamos a olvidarnos del conflicto e incluso reunimos a los veteranos de guerra osetios y georgianos", dice esta mujer, que sigue manteniendo contactos con una ONG de Tbilisi en Azerbaiyán y Turquía. De seguir trabajando en Osetia del Sur, las ONG internacionales pueden verse perjudicadas en Georgia, que ha promulgado leyes sobre los "territorios ocupados". A Lira, que es medio georgiana y medio osetia, no le preocupa ni "la integridad territorial de Georgia" ni la "independencia de Osetia del Sur", sino "el destino de dos pueblos que se odian desde agosto y los años que han de pasar hasta que se reconcilien".


Los georgianos integrados hasta ahora en Osetia del Sur se van marchando. No les echan, pero se van, por falta de perspectivas, por el aislamiento progresivo en que viven y también por miedo. El deslinde étnico que se está produciendo es una tragedia para personas como Tsjovrébova. Su nieta adolescente, dice, "quiere eliminar todo lo georgiano de su persona, habla la lengua osetia mejor que nadie en la familia y ni una palabra de georgiano".


Tras la guerra, Osetia del Sur recuperó el territorio de Leningor, donde existía antes una administración georgiana. Las autoridades osetias permiten a la población local, mayoritariamente georgiana, viajar libremente a Georgia, donde muchos trabajan o estudian. Al otro lado de la frontera, la Administración de Saakashvili ha levantado pueblos prefabricados que llevan los nombres de los pueblos georgianos incendiados y destruidos en Osetia del Sur. En Leningor circula la moneda georgiana, el lari, y se venden frutas y agua mineral de Georgia.



Los georgianos que siguen viviendo en el territorio secesionista "pueden elegir entre adoptar la nacionalidad osetia o seguir siendo georgianos residentes en Osetia del Sur", dice el ministro de Exteriores Murat Dzhióyev. El ministro calcula que en Osetia del Sur viven actualmente unas 80.000 personas, de ellas la inmensa mayoría con pasaporte ruso. Subraya Dzhióyev que el problema de los refugiados no debe limitarse a los georgianos que huyeron de Osetia del Sur en 2008, sino que debe incluir también los osetios obligados a abandonar distintas regiones de Georgia durante la primera guerra.


Osetios que llevaban muchos años instalados en territorio ruso han acudido a ayudar a sus compatriotas. Entre ellos está Vladímir Gavaráyev, vicejefe de la Administración de Leningor, que ha venido de Osetia del Norte aceptando cobrar cuatro veces menos de lo que cobraba en Vladikavkaz. Su familia está dividida sobre si debía aceptar el cargo o no. La hija, residente en Moscú, le apoyaba; la que vive en Tbilisi, no. De Vladikavkaz ha llegado también Inal Ostáyev, un ex aviador que en febrero fue nombrado jefe de la Administración de Kvaisá, un antiguo centro minero y la patria chica de Albert Dzhussóyev, un osetio que ha hecho carrera en Moscú y que se perfila como un futuro rival del presidente Eduard Kokoiti. Dzhussóyev es el encargado de construir el gasoducto de Rusia a Osetia del Sur, una obra sin precedentes por la altura y la dificultad del relieve que será finalizada este agosto.


El empresario aspira a poner en marcha de nuevo las minas de Kvaisá, que produjeron zinc y plomo y fueron la base de la economía local hasta el terremoto de 1991. Kokoiti ha puesto las minas bajo el control de la Administración. Unos y otros cuentan que se han encontrado huellas de uranio y confían en que una exploración detallada confirme la existencia de este mineral. De momento, Kvaisá es un lugar deprimido con muchos parados que trabajan temporalmente en la construcción del gasoducto y esperan poder participar en las obras de la nueva guarnición militar rusa.


Los osetios del sur tienen una marcada afinidad prorrusa, a diferencia de los habitantes de Abjazia, donde el agradecimiento hacia Moscú se combina con una mayor conciencia del factor diferencial. Los osetios del sur anhelan unirse a Rusia y a sus hermanos de Osetia del Norte, que a menudo les consideran una comunidad exótica y primitiva. Un sacerdote ortodoxo ruso desplazado a Osetia del Sur se quedó de una pieza cuando los feligreses de una iglesia local le llevaron un cordero para sacrificarlo en el interior del templo. "Un rito del Antiguo Testamento", exclama el sacerdote, que convenció a aquellos cristianos de que mataran al cordero fuera del templo y le llevaran después un trozo asado.



'¿Se acuerda de Osetia?' es un reportaje del suplemento del Diario "El Pais de España" que será publiciado el Domingo del 2 de agosto de 2009

miércoles, 15 de julio de 2009

Reportaje Especial: Rompiendo el Silencio..."Fuego sin Pregutnas"

Una Historia sobre la Guerra en Gaza
entre Diciembre 2008 y Enero 2009


Reportaje:
"Fuego sin Preguntas"


Un soldado Israeli vigila a un prisionero de Guerra Palestino

"Abrimos fuego y no hacemos preguntas". "Nos dijeron que debíamos arrasar la mayor parte posible de nuestra zona". "Mi comandante me dijo, medio sonriendo, medio serio, que esas demoliciones podrían añadirse a su lista de crímenes de guerra". "Si alguna vez nos hablaron de inocentes, fue para decirnos que no había inocentes". Es el turno de los soldados israelíes. Dirigentes, académicos y analistas hebreos; políticos y civiles palestinos; organizaciones no gubernamentales internacionales y locales; Naciones Unidas.

Todos han investigado y extraído conclusiones de la guerra que el Ejército israelí lanzó contra Gaza el invierno pasado. ¿Guerra? "¿Es realmente plausible denominar batallas al bombardeo con artillería y tanques, y al fuego lanzado desde helicópteros y aviones?", se pregunta el abogado Michael Sfard, defensor ante los tribunales israelíes de muchas víctimas palestinas del Ejército. "Es el ataque más duro que ha infligido el Estado de Israel a una zona urbana densamente poblada por civiles", añade Sfard. Algún ex diplomático israelí confiesa, exigiendo no ser citado, que las operaciones por tierra, después de la primera semana de bombardeos aéreos, fueron "un exceso".

Pero ahora lo han contado a Breaking the Silence (Rompiendo el Silencio), una ONG israelí, 26 militares que participaron en la campaña. Algunos se plantaron ante las cámaras y prefirieron que su rostro fuera difuminado. Otro, como el experimentado sargento reservista Amir, a cara descubierta. Su descripción provoca escalofríos y explica por qué varias zonas de Gaza parecían devastadas por un terremoto.

A todos ellos les resultará muy difícil tragarse la coletilla que los líderes de su país utilizan a destajo: "El Ejército de Israel", dicen, "es el más moral del mundo". La guerra de Gaza ha sido un punto y aparte. No hubo reglas y los crímenes de guerra, según la ONG, no fueron ni mucho menos hechos aislados.

Todo fue diseñado para acometer una "guerra sin bajas", en palabras de Sfard. Y como relata Yehuda Shaul, uno de los directivos de Breaking the Silence, "la mejor manera de defenderse es disparando fuego masivamente. Así el enemigo no saca la cabeza. Se bombardearon barrios y viviendas sabiendo que se iba a matar a civiles. Después de lanzar octavillas sobre un barrio, se decidió que se podía matar a quien fuera". 1.400 palestinos perdieron la vida en 22 días de contienda, una gran mayoría de ellos civiles. Las milicias palestinas mataron a tres inocentes israelíes con cohetes kassam.

De los nueve soldados caídos, cuatro lo fueron por fuego amigo. Unas 50.000 casas, 200 escuelas, casi un millar de fábricas fueron dañadas o convertidas en ruinas, según Naciones Unidas. La lucha entre militares y milicianos fue la excepción en una campaña en la que soldados disparaban contra depósitos de agua por aburrimiento; en la que se lanzaron bombas de fósforo en zonas civiles, en las que muchos soldados se dieron al pillaje, y en la que se disparaban cañones para despertar a una compañía.



"Las reglas de combate no distinguieron entre combatientes y civiles; no tuvieron en consideración que los combates tuvieron lugar en una zona donde debía conocerse la presencia de niños, mujeres y ancianos; se emplearon armas con un radio de precisión inapropiado para áreas llenas de civiles; la amplia devastación; la destrucción sistemática; su increíble magnitud; la destrucción de casas, apartamentos, edificios públicos y propiedades, en muchos casos sin que respondiera a una aparente necesidad militar", precisa Sfard. "Disparar a cualquiera que se supone no debe estar en un lugar" fue una regla destinada a impedir bajas propias. A cualquier precio. No se daban órdenes precisas, pero todos los soldados coinciden en que había que hacer lo que fuera para no caer heridos. Un militar admite que se empleó con profusión la denominada "entrada mojada". Es decir, el allanamiento de una casa a tiro limpio. En ocasiones lanzando misiles o proyectiles antitanque. Después se comprobaría lo que había dentro.

La destrucción, deliberada según los testimonios, fue minuciosamente planificada. Antes de la guerra, durante el entrenamiento, "nos dimos cuenta de que esta vez no se trataba de una campaña, sino de una guerra en la que te quitas los guantes... Las consideraciones que estábamos acostumbrados a escuchar sobre las reglas de combate, y los esfuerzos por no dañar a inocentes no se escucharon esta vez. Al contrario... Un comandante nos dijo que no habría segundos pensamientos sobre cualquier amenaza, real o imaginaria, que pudiéramos sentir... La idea era abrir fuego y no intentar considerar las repercusiones. Ante cualquier obstáculo, ante cualquier problema, abrimos fuego y no hacemos preguntas. Si hay un vehículo en el camino, se aplasta; si hay un edificio se bombardea. Éste es el espíritu que se transmitió durante el entrenamiento", relata Amir.


El componente religioso también jugó su papel. "Se repartieron pasquines con el sello del Ejército y su Rabinato que contenían material político explícito: los palestinos eran descritos como los filisteos, nuevos en esta tierra. Como alienígenas en esta tierra que nosotros debemos retomar. Luego el rabino Chen nos habló de la santidad del pueblo de Israel y de que estábamos luchando en una guerra entre la luz y la oscuridad llena de connotaciones apocalípticas y escatológicas. El lenguaje era altamente mesiánico. La guerra entre la luz y la oscuridad era la preparación para la redención. Pero más perturbador que este asunto religioso era la demonización del otro, los hijos de la oscuridad, mientras nosotros éramos los hijos de la luz. Esto es muy problemático porque se podría esperar que se hiciera una distinción con los civiles", narra otro militar.




Un activista de la ONG israelí Breaking the Silence le pregunta a Amir, que ha servido en Gaza y Cisjordania varias veces como reservista: ¿Esto era nuevo para ti? "Sí. Sin ninguna sombra de duda... Nunca tuve permiso o recibí instrucciones para comportarme de este modo... De alguna manera, el Ejército siempre planteaba vías para tratar de evitar heridos. En esta ocasión, la sensación era la contraria. Como si herir a civiles no jugara un papel en las consideraciones... Si alguna vez nos hablaron de inocentes fue para decirnos que no habría inocentes. Todos allí eran el enemigo. Es una frase que escuchamos al comandante de la brigada... No había normas para el combate. La norma era disparar".


Relata un soldado que observó a un hombre con una antorcha y camisa blanca aproximarse. Pidió a su comandante permiso varias veces para realizar disparos de disuasión (a metros de distancia para que el palestino se detuviera) tras informarle de que el hombre no iba armado. El oficial no se lo concedió. Cuando ya estaba muy cerca, cuanta el uniformado: "De pronto una explosión de fuego que venía de arriba nos hizo saltar a todos. El hombre comenzó a chillar. No lo olvidaré mientras viva. Todo el mundo disparaba y el hombre gritaba. El comandante bajó las escaleras y dijo: 'Este es el comienzo de la noche'. Se preguntó al comandante porque no había autorizado el fuego de disuasión, y contestó: 'Es de noche y era un terrorista'. Cuando le dijimos que el hombre sólo llevaba una antorcha, respondió: 'No importa, era de noche'... Al día siguiente enviamos a un perro para detectar si tenía explosivos. No tenía nada. Sólo su antorcha.



Mientras el presidente Simón Peres y varios miembros del Gobierno repitieron hasta la saciedad que Hamás y los demás grupos armados palestinos utilizaron escudos humanos en sus operaciones y que sus acusaciones eran propaganda, resulta patente, a tenor de estos testimonios, que el Ejército israelí sí los utilizó. "Johnnies". Así llamaban los uniformados a los palestinos que eran forzados, encañonados y maniatados, a entrar en las casas sospechosas de albergar a milicianos. En alguna ocasión, alguno debió entrar más de una vez para tratar de convencer a los hombres armados milicianos de que se rindieran. ¿Y si no se rendían, se derribaba la casa sobre ellos? "Sí", contesta un sargento de la Brigada Golani. Otras veces obligaban a los palestinos a taladrar paredes con martillos mecánicos para eludir cualquier riesgo de que los soldados se toparan con una trampa explosiva.


"No era necesario tanto fuego. Tengo la sensación de que el Ejército buscaba una oportunidad para llevar a cabo una demostración de fuerza espectacular. Es la única explicación para el uso de morteros dentro de una zona urbana", explica un sargento de una brigada de infantería que fue enviado a Netzarim, al sur de la ciudad de Gaza. "Los objetivos de la guerra eran vagos. Pero nos dijeron que debíamos arrasar la mayor parte de la zona posible. Esto es un eufemismo de destrucción sistemática". El suboficial explica que las casas se derribaban por dos razones. Una operacional: la sospecha de que en una vivienda se guardaban armas, o si de ella partían túneles, o si había señales de que se había excavado.

El segundo motivo lo denominaron "El día después", teniendo siempre en mente que la operación era de duración limitada. "La idea era dejar un área estéril detrás de nosotros cuando nos marcháramos. Y el mejor modo para lograrlo era arrasar la zona. Así tendríamos buena capacidad de fuego, visibilidad abierta. Podíamos verlo todo. Eso significaba las demoliciones para el "Día Después". En la práctica, esto supuso derribar casas que no eran sospechosas. Puedo incluso decir que, en una conversación con mi comandante, mencionó, medio sonriente, medio triste, que esto podría añadirse a su lista de crímenes de guerra".



No se escatimaron métodos ni recursos. "Todos los medios de destrucción se utilizaron, al menos los que yo conozco. Las casas eran demolidas con excavadoras D-9 que trabajaban continuamente, pero la artillería, helicópteros, tanques y aviones también se emplearon. Y morteros de 81 milímetros, creo. Y, por supuesto, unidades especiales de ingenieros que hicieron explosiones controladas de casas. Las explosiones eran constantes. No siempre sabían porqué, pero volaban casas diariamente". En los alrededores de donde se instaló la compañía de este sargento no hubo combates. "No, no. En general no vimos a nadie vivo, excepto los soldados". También con experiencia en la franja de Gaza, el sargento coincide con los demás militares: "La destrucción fue en una escala diferente. Nunca había conocido semejante poder de fuego"


¿Que te preocupa de esta operación? Y responde otro soldado: "Primero, tanta destrucción, todo ese fuego contra inocentes. La conmoción de darme cuenta de con quien he estado en esto. ¡Como se comportaban mis compañeros! Es asombroso, inconcebible... Todo ese odio, disfrutar matando. (Decían): 'He matado a un terrorista, uuuau'. 'Le reventamos la cabeza". Otro compañero se muestra aliviado por haber sido destinado a otra unidad con soldados más veteranos. "No eran de gatillo fácil", comenta.


El Ejército lamentó que otra ONG haya difundido un informe con testimonios anónimos. Al menos uno, el del sargento Amir, no lo es.

viernes, 1 de mayo de 2009

Reportaje especial: Dia Mundial del Trabajo

Grupos anarquistas se enfrentan a la Poli en Alemania con motivo del 1 de Mayo



Un Día del Trabajo en tiempos de crisis


Graves enfrentamientos en Alemania, Grecia y Turquía durante la celebración del 1 de Mayo.- Grandes manifestaciones en toda Francia.- Marchas multitudinarias en Rusia y Cuba




En plena crisis mundial, la celebración del 1 de Mayo, Día Internacional del Trabajo, ha registrado los primeros enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los manifestantes en Alemania, Grecia y Turquía. Miles de personas han salido a las calles de las principales ciudades europeas, preocupadas por el acelerado ritmo de los despidos y ante el lúgubre panorama económico mundial que se prevé para éste y el próximo año.




Esta mañana, las manifestaciones de los trabajadores en Alemania y Turquía se volvieron rápidamente en episodios violentos, mientras que en Grecia, la policía se enfrentó a grupos de unos 300 anarquistas. Las marchas en Francia y España han transcurrido pacíficamente.
Batalla campal en Alemania




Berlín y Hamburgo han sido escenarios de los graves altercados donde decenas de personas han resultado heridas. Preparada con un dispositivo de más de 2.000 efectivos antidisturbios ante los esperados desórdenes en la Noche de Walpurgis, la víspera del 1 de mayo, las manifestaciones espontáneas han tornado en disturbios.



En la capital, la imagen ha sido de batalla campal: contenedores derribados, piedras y botellas por los aires y contra coches y tranvías, tiendas y paradas de autobús destrozadas. Según la Policía de Berlín, al menos 29 agentes antidisturbios resultaron heridos y 12 personas fueron detenidas después de que alrededor de 200 manifestantes, que entonaban lemas contra el capitalismo, lanzaran piedras y botellas contra los policías en el distrito de Friedrichshain, en el este de la ciudad. Los enfrentamientos se produjeron al término de una concentración pacífica en la que participaron alrededor de 2.000 personas.



La Policía berlinesa está preparada para afrontar nuevos brotes de violencia a lo largo del día, en el que se esperan manifestaciones de las organizaciones de izquierda y de los sindicatos. En Hamburgo, según las autoridades, resultaron heridos tres agentes antidisturbios. En el barrio del Schanzenviertel radicales de izquierda rompieron la luna de un instituto bancario e incendiaron varios contendores de basura.



Más violencia en Estambul



Turquía también ha vivido una jornada de violencia. La Policía antidisturbios ha utilizado caños de agua y bombas lacrimógenas para enfrentarse a los manifestantes en Estambul con motivo de la celebración del 1 de Mayo. Las cadenas de televisión han mostrado imágenes en las que se aprecia a hombres enmascarados lanzando piedras y cócteles molotov contra los agentes antidisturbios, golpeando bancos y atacando los escaparates de supermercados.




La policía estableció barreras y controles policiales, además de cortar el tráfico y anular el transporte público para evitar que otros grupos radicales se uniesen a los sindicatos. Esta jornada es además especial en Turquía. El 1 de mayo de 1977, 34 ciudadanos fueron asesinados cuando pistoleros sin identificar abrieron fuego contra las 750.000 personas que se habían congregado en la plaza de Taksim.




A partir del golpe de Estado de 1980 quedaron prohibidas las manifestaciones en ese lugar para evitar que se repitieran los incidentes de 1977. Desde 2007, los sindicatos han exigido que se permita la celebración del Día del Trabajo en la plaza Taksim, algo a lo que el gobernador de Estambul, Muammer Güler, se ha opuesto vehementemente.




Durante las dos últimas ediciones del Primero de Mayo, la represión policial fue muy violenta y culminó con cientos de detenidos y una persona muerta a causa del elevado nivel de gas lacrimógeno inhalado. Este año, por primera vez, el gobierno declaró festivo esta jornada y el gobernador de Estambul ha accedido a permitir "a un número razonable" de representantes de los sindicatos manifestarse en Taksim.




El G-8 sindical de Francia




Por primera vez en su historia, Los ocho grandes sindicatos franceses se han unido, en el llamado "G8 sindical", para celebrar el Día del Trabajo con una multitudinaria protesta en París contra la política del Gobierno y los empresarios que se aprovechan de la crisis.



Los sindicatos franceses organizaron casi 300 marchas contra las políticas sociales del presidente Nicolás Sarkozy y su manejo de la crisis. Según los trabajadores, la participación a nivel regional fue inferior a la huelga del 19 de marzo, cuando hasta 3 millones de franceses salieron a la calle en las mayores manifestaciones desde que llegó Sarkozy al poder en 2007.




Y en una muestra de cuán lejos llega la desilusión laboral, incluso empleados en posiciones directivas se han unido a las marchas en Francia. "No es nuestra tradición, en absoluto, protestar el Primero de Mayo, pero dado el contexto económico en Francia y la crisis decidimossumarnos", ha dicho Carole Couvert, una de las líderes del sindicato CFE-CGC de los ejecutivos. Cogidos del brazo, los líderes de las grandes centrales sindicales se situaron a la cabeza de la marcha de la capital francesa, mucho más numerosa que las de años anteriores en esta misma fecha. En Rusia también se batió el récord de participación de los últimos años en Moscú, con más de 70.000 manifestantes, entre opositores y oficialistas.



Mientras, en Italia, el terremoto del pasado 6 de abril en L'Aquila, que causó la muerte de 298 personas, fue el tema central de las manifestaciones de los trabajadores.



América Latina



En Cuba, su presidente, Raúl Castro, presidió el desfile central del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución de La Habana, en el que se reiteró el compromiso de la isla con el socialismo y se llamó a los trabajadores a un mayor esfuerzo. Decenas de miles de cubanos repitieron la tradicional marcha del Día de los Trabajadores por la céntrica plaza habanera con carteles de apoyo a los líderes de la isla.



En Venezuela, el Día del Trabajo se festejó en el centro de Caracas con diferentes marchas de seguidores y opositores al Gobierno de Hugo Chávez, y decenas de agentes de la Policía Metropolitana y de la Guardia Nacional (Policía militarizada) custodiando que ambos grupos no se encontrasen.



En Paraguay, miles de trabajadores se manifestaron por las principales calles de Asunción y recordaron al presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, su promesa de reformar el país.

martes, 28 de abril de 2009

Mundo: Reportaje desde tierra Brasilera

Mundo: Brasil
Del infierno al paraíso


Un innovador proyecto social construido en Brasil
a favor de pobres y discapacitados cumple 50 años


Aspecto de la actuación de la Orquesta Sinfónica Joven de Goiás, el pasado domingo




El nombre, Cascada Dorada, recuerda al paraíso. Pero la realidad evocaba el infierno, hasta que, hace ahora 12 años, llegó la compañía española Endesa, que ha desarrollado en un descampado del Estado brasileño de Goiás un innovador proyecto social: se hizo cargo de una hidroléctrica que fue creada cuando se construyó Brasilia, en los años cincuenta, para sustituir a Río de Janeiro como capital de Brasil. Endesa, que ya fue premiada por la ONU por una iniciativa que consistía en convertir la basura en energía, no sólo reconstruyó una hidroléctrica que estaba poco menos que en ruinas, sino que contribuyó a implantar un entorno sociocultural considerado hoy un modelo en el Estado de Goiás.





Cascada Dorada celebró la pasada semana sus 50 años de existencia con una maratón cultural y educacional a favor de las personas pobres de la zona. Entre ellas, destaca un centro para 30 niños discapacitados de la región con las infraestructuras más modernas: profesores especializados, pedagogos y psicólogos, baños, mesas, material escolar... todo, adaptado a los problemas y necesidades de sus usuarios.





Así, con la construcción de las nuevas estructuras para discapacitados, se acabó el infierno de los años anteriores, cuando las familias tenían que sufrir cada día el calvario de recorrer 40 kilómetros de una carretera peligrosísima para llevar a sus hijos a una escuela a la que llegaban mareados e incapacitados para comenzar sus estudios. La mitad de ellos, en efecto, se quedaban en casa. Hoy, 30 niños reciben educación especial.




Además, el centro ha sido construido junto al Instituto Novo Goiás, donde antes de llegar Endesa apenas tenía 200 alumnos y hoy, tras una transformación pedagógica, cuenta con 500. Para llevar a cabo este proyecto, los maestros han recibido cursos de capacitación en la Universidad Federal de Goiás.




"Hoy es uno de los días más felices de mi vida", dijo el domingo Eliane Moreira, coordinadora de enseñanza especial e inclusión social de la Alcaldía de Cascada Dorada. Reconocía así que se había hecho realidad el sueño de que los niños necesitados puedan ir a la escuela en el mismo lugar en el que viven y ser educados con dignidad y profesionalidad.




Celebración con Beethoven




Para celebrar tanto los 50 años de Cascada Dorada como la creación del centro para discapacitados, el pasado domingo actuó la famosa Orquesta Sinfónica Joven de Goiás, compuesta por 170 muchachos pobres que reciben del Estado cada mes 500 reales para que puedan estudiar y perfeccionar sus conocimientos musicales. La orquesta, que también cuenta con respaldo económico de Endesa y ya había actuado en el Palacio de la Presidencia cuando gobernaba Fernando Henrique Cardoso, es hoy una referencia musical entre las orquestas de jóvenes en Brasil. Cualquier muchacho de cualquier nivel social puede presentarse para ser seleccionado.




El domingo, la orquesta actuó bajo una carpa de circo para que cerca de 1.000 niños de las escuelas de la zona pudieran escuchar, por primera vez en su vida, música de Beethoven, Vivaldi, Santana e incluso España Cañí que, por cierto, fue una de las más aplaudidas, según Eugenio Cabanés, director de Comunicación de Endesa Brasil y coordinador de las conmemoraciones para celebrar la transición del infierno pasado al paraíso actual en uno de los enclaves de mayor pobreza y abandono de Brasil.
Fuente: www.elpais.es
Fecha de Publicacion: Martes 28 de Abril 2009

domingo, 26 de abril de 2009

Reportaje especial: Obama Cien dias de Presidencia



REPORTAJE:


CIEN DÍAS DE PRESIDENCIA
Obama sigue siendo Obama





A punto de cumplir sus primeros cien días en el poder, el presidente de Estados Unidos mantiene su prestigio mientras pone los cimientos de "una nueva fundación" del país










Una de las costumbres establecidas por Barack Obama en la presidencia es la de leer cada día diez cartas enviadas a la Casa Blanca por ciudadanos corrientes, con problemas comunes, es decir, enormes. Algunas de ellas las responde él mismo, con su puño y letra. Otras las pasa a sus ministros y colaboradores para que les den una contestación más precisa. Es una de las formas que Obama tiene de evitar el destructivo síndrome de ensimismamiento del poder.




Mantiene la tradicional cita madrugadora en el Despacho Oval con los responsables de los servicios de inteligencia y de seguridad. Pero ha añadido a la agenda de trabajo diaria un encuentro con los encargados de la política económica, una decisión que no requiere justificación en los tiempos que corren.




Hay, por supuesto, muchos otros detalles superficiales y relevantes que han cambiado en la Casa Blanca en estos últimos meses, desde la decoración (más moderna) hasta los horarios (más nocturnos), las relaciones sociales (más intensas), la edad de sus empleados (más baja) y el número de blackberries que circulan por sus pasillos (infinitamente superior).





Pero el mayor cambio, sin duda, es la luminosidad que el famoso edificio del número 1600 de la avenida Pensilvania proyecta estos días de primavera, cuando los cerezos llenan de flores las orillas del Potomac y en los jardines públicos se plantan tulipanes. Son tiempos poéticos en Washington. El contraste con el pasado es descomunal. Con negro sentido del humor, David Letterman decía recientemente que cuando Michelle Obama plantaba el nuevo huerto de la mansión presidencial se encontró con restos de los compañeros de caza de Dick Cheney. En el silencio de la noche, dice el célebre humorista, aún se escucha el eco del vicepresidente tocando el órgano en los sótanos de la Casa Blanca.





Ahora hay un nuevo presidente, ésta es otra Casa Blanca y Estados Unidos es otro país. Cien días después, todavía se sigue celebrando ese hecho. Barack Obama puede ya haber decepcionado a algunos y también es posible que siga sin convencer a quienes nunca creyeron demasiado en él o a quienes, simplemente, no creen que un presidente de Estados Unidos, cualquiera que sea, tenga ningún beneficio que hacer a la humanidad. Pero sigue siendo una fuente de ilusión para la mayoría de sus compatriotas y, por lo que han demostrado sus viajes al extranjero, también es motivo de admiración y respeto entre muchos ciudadanos del resto del mundo. Muchas cosas se han hecho ya en estos cien días y muchas más están prometidas o pendientes de hacerse. Ciertas iniciativas han recibido críticas y se han producido también errores considerables. Pero la esperanza no se ha disipado. La expectación sigue en todo lo alto.





El Globo no se ha pinchado.





La última encuesta, elaborada por la agencia Associated Press, le concede a Obama un índice de aprobación del 64%. En la media que diariamente prepara la página web Real Clear Politics supera el 60%. Se encuentra, por tanto, muy por encima de George Bush en estas fechas y dentro del promedio de los presidentes más populares de la historia. Una mayoría de los norteamericanos considera que el país marcha en la buena dirección y, aunque confiesa gravísimas dificultades económicas en estos tiempos de crisis, tiene confianza en que el presidente está poniendo en marcha los instrumentos adecuados para superar la situación.

"Obama ha usado los primeros cien días de su presidencia para levantar el estado de ánimo de la población y crear esperanzas de un futuro mejor", afirma el especialista en encuestas de AP.

Ésa es, en realidad, la razón por la que fue elegido. Su singular recorrido personal, su juventud, su raza, su estilo comedido y sincero lo hicieron parecer siempre un político diferente, la opción regeneradora que el país necesitaba después de unos años de George Bush que habían dejado la moral nacional y el prestigio del país por los suelos.




Asumió el poder entre la peor crisis económica desde la II Guerra Mundial y con la promesa de poner en marcha una verdadera revolución. "Éste es el momento de actuar con audacia e inteligencia, no sólo para resucitar nuestra economía, sino para construir la nueva fundación de una prosperidad duradera", dijo en su primer discurso ante una solemne sesión conjunta del Congreso.




La revolución no ha llegado en cien días. Los equilibrios del poder siguen siendo, básicamente, los mismos, y hay analistas que se quejan de que la actuación de Obama contra los lobbies, los grupos de interés y las fuerzas oscuras que financian campañas y presionan a los políticos en el poder no ha sido lo suficientemente enérgica aún. Obama no es todavía Roosevelt ni su política transformadora ha dejado aún la huella del new deal.




Pero ése es, justamente, el objetivo, aseguran portavoces de la Casa Blanca. Obama ha asumido que ser el primer presidente negro y serlo, además, coincidiendo con una catástrofe mundial exige, entre otras responsabilidades, la obligación de hacer historia, en la manera en que Roosevelt la hizo o con la potencia renovadora que Ronald Reagan impuso. "El presidente Obama, a diferencia de muchos demócratas, comprende la naturaleza de la seducción que Reagan producía", afirma Lou Cannon, el principal biógrafo del ex presidente fallecido.

La idea de "una nueva fundación" ha sido recurrente en los más importantes discursos de Obama estos meses pare referirse a su proyecto de cambio. "La nueva fundación es el new deal de Obama", opina el columnista conservador Charles Krauthammer.





"Hay una parábola al final del Sermón del monte (el de las bienaventuranzas) que cuenta la historia de dos hombres", explicaba Obama recientemente en una intervención en la Universidad de Georgetown. "El primero de ellos construye su casa sobre una pila de arena, y enseguida fue destruida por la tormenta. Pero al segundo se le conoce como el sabio, porque cuando las aguas descendieron y llegó la corriente y sopló el viento sobre su casa, ésta no se cayó porque estaba fundada sobre una roca". "Nosotros también tenemos que construir nuestra casa sobre una roca", añadió. "Tenemos que crear una nueva fundación para el crecimiento y la prosperidad".




Los pilares de esa nueva fundación son una economía basada en el ahorro y la inversión, un nuevo modelo educativo, la reforma sanitaria, la renovación energética, una nueva ética y transparencia en la función pública y una política exterior orientada hacia la alianza con los amigos y, en la medida de lo posible, la comunicación pacífica con los enemigos.

Estos primeros cien días han servido para poner en marcha muchas de esas iniciativas en una actividad frenética que ha dado lugar a algunas críticas. "El presidente intenta hacer demasiadas cosas al mismo tiempo", ha advertido el columnista David Brooks. "Desgraciadamente, nos encontramos en una situación en la que no es posible elegir prioridades; cada cosa que tenemos que hacer es imprescindible para el éxito de la otra", ha respondido Obama.




Las principales decisiones de estos primeros meses han tenido que ver, por supuesto, con la economía. La Casa Blanca consiguió, con más dificultades de las previstas, un plan de inversión pública y deducciones fiscales de 787.000 millones de dólares para impulsar la actividad económica y fijó nuevas condiciones para el plan de rescate del sistema financiero, incluyendo una mayor regulación de las instituciones no bancarias, como fondos de pensiones, aseguradores y fondos de riesgo.




Con esas medidas, y otras destinadas a evitar la quiebra de la industria automovilística, el Estado ha adquirido un insólito protagonismo en la actividad de las empresas privadas, lo que se puso de manifiesto de forma especialmente llamativa con la actuación de los poderes públicos para limitar el salario de los altos ejecutivos.




Esa política, que algunos condenaron como la importación a Estados Unidos del socialismo europeo, se concretó en un presupuesto presentado al Congreso que representa un gasto de 3,6 billones de dólares e incrementa en un billón de dólares el déficit público. Ese presupuesto, todavía pendiente de salvar los últimos obstáculos en el Congreso, recoge un ambicioso plan de actuación de la Administración para hacer un país socialmente más justo y con una distribución más equilibrada de la riqueza.




Los primeros cien días de Obama han estado salpicados de medidas para eliminar obstáculos al aborto y mejorar algunos aspectos de discriminación racial o sexual. También ha habido compromisos en la lucha contra el cambio climático y se han puesto en marcha las gigantescas misiones de la reforma sanitaria y educativa.




Pero el segundo principal campo de actuación del nuevo presidente, después de la economía, ha sido el de restituir la credibilidad del Estado de derecho, la legalidad quebrantada durante la Administración anterior con el pretexto de la seguridad.




"Rechazamos como falsa la elección entre nuestra seguridad y nuestros ideales", proclamó Obama en su discurso de toma de posesión el 20 de enero, en las escalinatas del Congreso. Un día después concretaba esas palabras con el anuncio del cierre en un año de la cárcel de Guantánamo y, posteriormente, con otras medidas que declaraban ilegales los métodos de interrogatorio -como el ahogamiento fingido- aplicados por la anterior Administración y garantizaban que nunca más un funcionario de Estados Unidos pueda torturar impunemente.





La última decisión en ese sentido fue la publicación de los documentos oficiales, mantenidos en secretos, que daban cobertura a las torturas durante el Gobierno anterior. Esa información ha dado lugar a una polémica sobre si es necesario actuar judicialmente contra los responsables de esas prácticas. Obama es contrario a procesar a los agentes que realizaron los interrogatorios dentro de lo que entonces ellos creían que era la legalidad, aunque ha dejado la puerta abierta a investigar a los arquitectos de esa legalidad, es decir, a los altos funcionarios de la Administración saliente; entre ellos, George Bush y Dick Cheney.





Obama ha puesto fin a la política de Bush en muchos ámbitos, pero en ninguno ha resultado tan simbólico como en Irak, donde el nuevo presidente ha anunciado un calendario para la retirada de tropas "de forma responsable y ordenada", que puede poner fin a los combates este mismo año, aunque quedarán fuerzas de protección residuales durante dos años más.



La retirada de Irak se ha visto compensada con un refuerzo en Afganistán y la adopción de una nueva estrategia para ganar una guerra que ofrece signos muy alarmantes en la actualidad. Aunque en esa guerra está comprometida Europa y la OTAN, el refuerzo norteamericano sólo ha sido seguido tímida y temporalmente por los aliados europeos, pese a que éstos han expresado una plena reconciliación con Estados Unidos durante la gira de Obama por Europa.



La política exterior que Obama ha expuesto en estos cien días está repleta de signos alentadores, pero también de riesgos. Su política de mano tendida a los rivales, como Irán, Cuba o Venezuela, puede no encontrar la respuesta esperada o incluso una respuesta hostil, como ha sido el caso de Corea del Norte. Su intento de abrir una nueva era de relación con los países musulmanes -"Estados Unidos no está en guerra con el Islam", aseguró ante el Parlamento turco- o de abrir el camino hacia un mundo sin armas nucleares, como sugirió en Praga, pueden quedar en sueños incumplidos si otros Gobiernos no se le suman. Eso podría acarrearle críticas de haber puesto en peligro la seguridad nacional.





Pero, por encima de todo eso, las incursiones internacionales de Obama han permitido al mundo escuchar a un nuevo presidente que lleva un mensaje de humildad y entendimiento -"vengo a escuchar y a aprender", dijo tanto en Europa como en la cumbre americana de Trinidad y Tobago-, y el mundo se lo ha reconocido con gestos de cariño que hubieran resultado inimaginables hasta hace muy poco.




Obama se ha encontrado en estos cien días, personalmente o en grupo, con más de medio centenar de líderes mundiales; entre ellos, los más poderosos. No es arriesgado afirmar que la estatura de Obama destaca en estos momentos sobre todos ellos de forma escandalosa.




Ha habido algunas equivocaciones ya en esta Administración. La elección de colaboradores de los que se descubría que estaban en deuda con Hacienda puso varias veces al presidente en situación embarazosa. Ha habido dudas y correcciones sobre la marcha en relación al Tratado de Libre Comercio, por ejemplo. Pero, aunque no hay encuestas sobre ello, es improbable que muchos norteamericanos estén arrepentidos de su elección o añoren a Bush o a John McCain. Tampoco en el mundo, Obama ha sido en este tiempo desnudado o puesto en evidencia por la experiencia o sabiduría de algún otro líder internacional. No. La era de Obama se consolida y da la impresión de acabar de empezar.




Todo depende de la economía, por supuesto. El propio presidente lo reconocía hace ya algunas semanas: "Si no lo consigo (acabar con la crisis) en cuatro años, ésta será una presidencia de un solo término". Pero, de momento, los republicanos están agazapados, a la búsqueda de una identidad. Y la Casa Blanca cada día amanece con una botella de leche en la puerta y diez cartas confiadas en el valor de un presidente

jueves, 31 de julio de 2008

Reportaje: La tumba de Raul Castro


La tumba de Raul Castro




Un reporte de la agencia AFP revela cómo el hermano de Fidel ya tiene preparada su tumba. La misma ya puede visitarse: está ubicada en un mausoleo dedicado a los héroes de la revolución en las montañas de Santiago de Cuba, en el oriente de la isla.



Raúl Castro ha pedido que sus restos sean cremados y las cenizas depositadas en un monolito de 130 toneladas, enclavado en el mausoleo a los combatientes del II Frente Oriental, que comandó en 1958 en la lucha contra la dictadura de Fulgencio Batista, en la Sierra Cristal, unos 1.000 km al sudeste de La Habana.



Allí, tras besar la urna, el general de cuatro estrellas colocó, el 23 de junio de 2007, las cenizas de su esposa Vilma Espín, compañera de armas con quien se casó a los pocos días del triunfo de la revolución en enero de 1959, y tuvo cuatro hijos.



“El monolito es un símbolo de la fortaleza de la revolución”, comentó a la prensa extranjera, Madelaine Venegas, guía del mausoleo, durante un recorrido organizado en el marco de la conmemoración de la fiesta del 26 de julio, la más importante de la revolución.



Adornada con flores naturales, “la gran pasión de Vilma”, explica Venegas, la roca fue llevada en 2001 a la intrincada zona montañosa desde la Gran Piedra, ubicada 1.225 m sobre el nivel del mar en la Sierra Maestra, principal teatro de combate de Fidel y su ejército de “barbudos”.



Pese a los 70 km que lo separan de Santiago de Cuba, más de 69.000 cubanos y turistas extranjeros visitaron en 2007 el monumento, rodeado de palmas y donde la quietud sólo es quebrantada por una ligera brisa y el trinar de los pájaros.



“Algunos quedan sorprendidos al leer el nombre de Raúl”, al costado del de Vilma, en la inscripción de bronce verde oliva empotrada en el centro de la piedra, dijo Angel Leonidas, otro de los guías.



“Algún día tendrá que ser (la muerte de Raúl), va a tardar muchos años”, expresó el coronel Alberto Vázquez, combatiente del II Frente y director del complejo, tras subrayar que eso no le preocupa “porque la continuidad de la revolución está garantizada”.



Raúl asumió la Presidencia de Cuba en febrero pasado pero estaba al mando desde julio de 2006, cuando su hermano Fidel, quien cumplirá 82 años en agosto, enfermó gravemente y le cedió el poder de forma provisional.



Frente al monolito, está la tumba del coreógrafo español Antonio Gades, construida como una palma trunca, que se levanta sobre un tablado hecho con piedras de su natal Valencia (España, este), frente a una réplica de los zapatos de baile -elaboradas en mármol negro- en acción de taconeo.



Poco antes de morir en julio de 2004, el bailarín comunista legó por escrito sus cenizas a “su compadre” Raúl, quien las depositó en la tumba el 27 de marzo de 2005.



En una esquina discreta del mausoleo, a la sombra, como fue su vida, está la tumba de Manuel Piñeiro, el legendario comandante ‘Barba Roja’, que por instrucciones de Fidel propició en la década de los ‘60 movimientos guerrilleros de izquierda en toda América Latina, excepto en México.



Los cubanos, que han estado ajenos a la vida privada de Fidel Castro, quien los gobernó durante casi medio siglo, sienten curiosidad por conocer dónde será sepultado su ‘Comandante en Jefe’, aunque el tema no les quita el sueño.



“Realmente no sabemos qué sucederá con eso, pero se me ocurre que esparzan sus cenizas sobre la Sierra Maestra”, especuló Pablo García, un obrero de la construcción de 57 años.



En el cementerio Santa Ifigenia, en la ciudad de Santiago de Cuba, está la tumba del Héroe Nacional José Martí, de los asaltantes al cuartel Moncada, cantantes como Compay Segundo y otras personalidades de la cultura y la vida política de la isla.
Vía AFP - El Nuevo Herald

viernes, 22 de febrero de 2008

Reportaje
Mueren 46 personas al estrellarse un avión venezolano al poco de despegar




Los equipos de rescate hallan el aparato "pulverizado" en los Andes venezolanos, pero aún no se ha podido llegar a pie por lo escarpado del terreno






Un avión comercial con 46 personas a bordo, 43 pasajeros y 3 tripulantes, se ha estrellado en los Andes venezolanos esta madrugada (hora española). El aparato ha chocado de frene contra una montaña la provincia de Mérida, 680 kilómetros al sureste de Caracas, donde ha sido hallado varias horas después. Los equipos de rescate han confirmado que no hay supervivientes.



Un helicóptero de la policía ha localizado los restos del aparato, según ha informado el coordinador de las operaciones de rescate, Enrique Martín. "En este momento deben estar llegando los helicópteros al sitio y el (helicóptero) de la policía de Maracaibo (capital del estado de Zulia), que fue el que detectó el objetivo", ha dicho Martín. No se han encontrado supervivientes. Según los bomberos que han avistado los restos al sobrevolar la zona del accidente, el avión está "prácticamente pulverizado". El aparato ha chocado de frente contra una montaña, según ha informado el director general del organismo gubernamental de socorro Protección Civil (PC), el general Antonio Rivero.



Por el momento, no se ha podido llegar a pie a la zona del accidente, debido a lo escarpado del terreno. "La zona es completamente inaccesible", ha declarado Ivan Altuve, coordinador de los equipos de rescate enviados de la ciudad de Barinas.



El avión, un bimotor de la pequeña compañía venezolana Santa Bárbara, se ha estrellado poco después de despegar del aeropuerto de la ciudad de Mérida, en el suroeste del país, en la zona de los Andes. Antes de conocerse que se había estrellado, la aeronave ha sido declarada en "alerta 3" al no establecer comunicación con la torre de control que le correspondía en su ruta hacia el aeropuerto internacional Simón Bolivar, de Caracas. La región montañosa es especialmente difícil para los pilotos, pero no se tiene constancia de que el piloto haya enviado alguna señal de socorro antes del accidente.


La lista de pasajeros incluye a Italo Luongo, un conocido analista político venezolano, así como los familiares de un alto cargo del Gobierno. Por el momento no se ha informado de que ningún extranjero estuviera a bordo de la aeronave.



Familiares



Familiares de los ocupantes del vuelo, que se han concentrado desde las primeras horas en los aeropuertos de Mérida y Caracas a la espera de noticias, están ya recibiendo apoyo psicológico tras confirmarse que no hay supervivientes.



La empresa Santa Bárbara es una pequeña aerolínea venezolana que cubre trayectos domésticos. Tiene siete vuelos entre Mérida y Caracas al día. Según el presidente de la compañía, Jorge Álvarez, el avión, un ATR 42-300, tenía cerca de 20 años y cumplía todos los requisitos de mantenimiento. Además, ha informado de que el piloto tenía ocho años de antigüedad en la empresa.



El de hoy es el segundo accidente de aviación grave que ha vivido Venezuela este año, tras estrellarse un avión con 14 pasajeros en el océano en enero, en las proximidades de un archipiélago.